Gerald Ciolek asombra en la clásica de apertura Milán-San Remo. Nos escribe Gerardo Fuster

Se aguardaba con evidente interés el saber tal como se iba a desarrollar la clásica de apertura oficial de la temporada ciclista, la Milán-San Remo, una carrera que encierra una historia de prestigio. Ante unas condiciones climatológicas dantescas acosadas por la lluvia e incluso por la nieve, la prueba se vio obligada a realizar dos neutralizaciones de rigor, suprimiendo un considerable número de kilómetros, dejando sin efecto los pasos del Turchino, un punto de alta tradición, y la subida Le Maìne, una ascensión de contundente dureza. Entre una cosa y otra, uno ha tenido la sensación de que la carrera perdía en esta 104ª edición parte de su verdadera esencia. En el último respiro, Gerald Ciolek superó por escaso margen al eslovaco Peter Sagan, que era considerado de antemano el máximo favorito.

Un tiempo dantesco
Con el factor tiempo en plena revolución la competición, al menos en su primera parte, adquirió un tono más bien conformista. No valía la pena protagonizar aventuras sobre un asfalto empapado bajo el agua que atentaba seriamente a los ciclistas. Fueron pasando lo kilómetros sin hechos dignos de mención, salvo una escaramuza iniciada en el kilómetro 10, que involucró a tres ciclistas italianos deseosos de hacerse notar: Filippo Fortin, Diego Rosa y Matteo Montaguti, acompañados, además, por el ruso Maxim Belkov, el danés Lars Bak y el español Pablo Lastras, que enfundaba la vestimenta de Movistar Team. Llegaron a poseer una ventaja de doce largos minutos. A pesar de este botín todos sabíamos que el intento tarde o temprano iba a morir como así fue.

La pugna por el triunfo
En la parte postrera se produjo el desenlace que dio movilidad y emoción a la prueba en cuestión. Surgieron tres corredores audaces. Se trataba del inquieto corredor francés Sylvain Chavanel, siempre guerrero, el inglés Ian Stannard y el ruso Eduard Vorganov, que desistiría algo más tarde en el intento. Quedaba por salvar el último obstáculo de la jornada, que consta de 4 kilómetros de ascensión y un porcentaje medio de pendiente del 3,7%. El aliciente radicaba en saber qué acontecería en la cima del Poggio, que se alza a tan sólo 7 kilómetros de la línea de llegada. A los dos que quedaron en vanguardia se les unió un cuarteto de peso integrado por el eslovaco Peter Sagan, el suizo Fabián Cancellara, el italiano Luca Paolini y el alemán Gerald Ciolek. La victoria, pues, se dirimió entre las seis unidades. El grupo perseguidor, algo más numeroso, con casi medio minuto de retraso ya no tenía nada a hacer. Se apostó por Peter Sagán, velocista nato por excelencia, que en esos inicios de temporada lleva acumulados cinco triunfos en su zurrón. Pero el pronóstico como tantas otras veces no se cumplió.

Ciolek supo romper moldes
Gerald Ciolek, pegado a su rueda, desplegó en los últimos metros toda su astucia y poder , rebasando por un escasísimo margen al corredor eslovaco. El tercer lugar correspondió al suizo Fabián Cancellara, quedando tras su estela Sylvain Chavanel (4º), Luca Paolini (5º) y Ian Stannard (6º). Los españoles se dejaron notar gracias al concurso de Pablo Lastras, el ciclista de San Martín de Valdeiglesias, que protagonizó la escapada matutina con otros cinco escuderos tal como se ha mencionado más arriba. Vale la pena hacer hincapié en torno a la actuación destacada de Lastras, un veterano con 37 años sobre sus espaldas. De la misma manera consignar la 11ª posición final conseguida por el ciclista cántabro Francisco José Ventoso.
Con todo, Ciolek (26 años), es considerado también un buen velocista. Basta contemplar su historial que cuenta con significativas victorias de etapa. Es profesional desde el año 2005. Nació en la ciudad de Colonia, junto al río Rin, el mayor río de Alemania (1320 kilómetros), navegable al libre tráfico internacional. Pertenece a la escuadra MTN-Qhubeka, radicada en Sudáfrica. El equipo se nutre básicamente de corredores aquel país, aunque también se refuerza con ciclistas europeos. Posee hasta la fecha 24 victorias, destacando su título mundial en la categoría Sub-23 de fondo en carretera, celebrado en Salzburgo (Austria), en el año 2006. Méritos no le han faltado, aunque últimamente ha estado pedaleando más bien en la penumbra.

¿Qué nos cuentan las estadísticas de esta clásica?
Debemos destacar el de que es el belga Eddy Merckx el que ha alcanzado un mayor número de victorias en esta prueba tan cotizada. En siete ocasiones logró ser primero, al que siguen el italiano Constante Girardengo, con seis, y el alemán Erik Zabel y el italiano Gino Bartali, con cuatro. Por Países, sigue afianzada la nación italiana, con 50 primeros puestos. Bélgica queda un tanto distante con 20. Mientras en un escalón muy inferior se encuentra Francia, con 12. A continuación reseñamos a Alemania, con 6, al sumar este triunfo de Gerald Ciolek, y a España, con 5, gracias a la contribución mostrada por Óscar Freire (2004-07-10) y Miguel Poblet (1957-59), nuestros dos paladines que son ya historia.

Gerardo Fuster

milan san remo

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